CICLO PELICULAS DE TERROR BASADAS EN CASOS REALES - CIERTO O NO? Bloguzz
jueves, 08 de mayo de 2008
Comenzare un ciclo de 10 artículos sobre películas de terror que están basados en hechos reales.La primera sera como no....       EL EXORCISTA




Cuando William Peter Blatty escribió “El exorcista” la industria de la literatura y más tarde la del cine nos regalaron una terrorífica historia de ficción que nos puso los pelos de punta. Pero la realidad supera a la ficción y lo cierto es que el escritor se basó en hechos reales para narrar la historia de Regan, la niña poseída.


Además, la filmación de “El exorcista” de William Friedkin tiene su propia leyenda negra, y es que durante el rodaje de la cinta ocurrieron ciertos sucesos que también podrían ponernos los pelos de punta.

1949
Mount Rainier (Washington, USA)
El diario católico The Catholic Review publica una historia sucedida en un suburbio de Washington donde relata la posesión demoníaca de un adolescente de catorce años llamado Robbie Mannheim. El Washington Post publica, además, un artículo sobre posesiones. El joven Robbie deja de ser anónimo.

En aquella época un joven estudiante de la universidad de Georgetown (Washington D.C.) lee el artículo y toma notas. Seguirá haciéndolo durante los años siguientes convirtiendo sus notas en un diario del que hará uso cuando, siendo ya escritor, publique su libro “El exorcista”. El estudiante era William Peter Blatty.

Robbie solía jugar a la Ouija con su tía Harriet para tratar de ponerse en contacto con seres del más allá. Era una práctica habitual entre los dos, así que cuando Harriet falleció, Robbie no dudó en tratar de ponerse en contacto con ella a través de la Ouija.

A partir de aquel momento comenzaron a escucharse ruidos extraños en su casa, y poco a poco Robbie se convirtió en otra persona: blasfemaba, le aparecían cortes en el cuerpo, su comportamiento era cada vez más violento, más demoníaco. Se escuchaban pisadas debajo la cama, ruidos de arañazos, se veían levitar algunos objetos o los muebles se arrastraban solos por el piso...

Sus padres no dudaron en llevarlo al médico pero éste no vio nada extraño en la salud del adolescente y Robbie terminó visitando un psiquiatra. Por desgracia fue inútil.

Acudieron finalmente al arzobispado católico de Maryland para pedir ayuda y que se les concedieran los permisos necesarios para un exorcismo. El jesuita encargado, asistido por otros cinco religiosos, estaba lo suficientemente convencido como para realizarle un exorcismo, y durante la lucha que mantuvo con el ser que ocupaba el cuerpo de Robbie, fue atacado duramente. Robbie, que permanecía atado de manos, se libró de sus ataduras y con un muelle que se soltó de la cama, golpeó de tal manera al sacerdote que a éste tuvieron que ponerle más de cien puntos de sutura en el brazo. El niño poseído maldecía, poseía poderes mentales y una gran capacidad de sugestión, hablaba en idiomas que desconocía (como el latín) y forcejeaba continuamente.

Buscando en archivos casos antiguos, el jesuita decidió obligar al niño a colocarse una cadena llena de medallas de santos y a sostener una cruz durante el exorcismo. Se produjo una pelea final y brutal, pero finalmente el espíritu que poseía al niño desapareció.

El largo exorcismo –o los treinta exorcismos que se le hicieron- duró tres meses.

El hecho era lo suficientemente complicado como para que se tratara de mantener en secreto la identidad del niño que –desde enero a abril de 1949-  había estado sufriendo cambios psíquicos relacionados, al parecer, con el demonio. No obstante los diarios dieron pistas y William Peter Blatty trató de llegar hasta el niño.


Se puso en contacto con el padre William Bowdern, quien había participado en el exorcismo, pero éste se negó a revelarle la identidad del niño y la familia. Por otro lado el propio Bowdern había escrito un diario durante el largo exorcismo de varios días, diario que hubiera deseado entonces para él Blatty, pero que en cambio llegó a manos de otro escritor: Thomas Allen (al que llegó a través del padre Walter Halloran, otro de los sacerdotes que participó en el exorcismo).

En el diario se contaba que el niño escupía, blasfemaba, se retorcía salvajemente y luchaba contra las oraciones de los religiosos. Según parece la posesión se manisfestaba de noche y duraba hasta el alba, y en la piel del adolescente aparecían algunas palabras como cortadas con cuchillo y sangrantes que decían “Hell” (Infierno) y “Spite” (rencor).

Pasaron veinticuatro noches antes de que Robbie abriera finalmente los ojos y dijera “Se ha ido”. Era el lunes de Pascua de 1949.

El tema llegó a deliberarse entre médicos y expertos que dedujeron que Robbie habría sufrido alguna enfermedad mental:


* Automatismo, que provoca acciones mecánicas o involuntarias, típico de algunas formas de esquizofrenia.
* Síndrome de Gilles de la Tourette: una perturbación de la personalidad en la cual el paciente grita de forma incontrolada, se contorsiona, emite sonidos similares a gruñidos y habla de forma ininteligible.
* Desorden obsesivo-compulsivo: se caracteriza por la necesidad de realizar acciones inútiles o inapropiadas, acompañadas por frecuentes ataques de ansiedad causados por motivos irreales.



Cuando Allen localizó a Robbie éste ya era un señor maduro, casado y con hijos, y los médicos que lo habían tratado no encontraron en él ningún síntoma de las enfermedades mentales arriba mencionadas. Se dice que no todos los exorcismos, más bien una mínima mínima mínima parte son reales, pero según el padre Halloran, que estuvo allí, la iglesia nunca admitiría que fue un exorcismo genuino. Claro que.... él estuvo allí y pertenecía a la Iglesia.

En 1998 se sabía de Robbie que era mayor de sesenta años y no tenía ningún recuerdo de aquella experiencia.

    SUCESOS EXTRAÑOS EN EL RODAJE


El 20 de octubre del 2000 se estrenó la versión completa que William Friedkin rodara en 1973 con Ellen Burstyn (como Chris McNeill), Max Von Sydow (como padre Merrin), Jason Miller (como padre Damien Karras), Lee J. Cobb (como el inspector Kinderman) y Linda Blair (como Regan McNeill) en los papeles principales.

Sinopsis: una adolescente que vive con su madre comienza a sufrir extraños cambios en su comportamiento, cambios que provocan el terror de la madre porque su niña buena se convierte en un monstruo que escupe insultos y vomita un extraño líquido. Los médicos no ven nada raro en ella pero la pequeña está cada vez peor. Decide recurrir a un cura para que le ayude y las dudas del padre Karras se volatilizan cuando comprueba que alrededor de la pequeña Regan hay un ambiente cargado, los muebles se mueven solos y la niña presenta heridas en su cuerpo que se realizan a la vista de los presentes sin que haya una mano visible que las provoque.

William Friedkin quería una película realmente especial, terrorífica. Su interés llegaba a tal punto que la habitación de Regan (con su cama y sus muebles) estaban en realidad en una cámara frigorífica de esas que se utilizan para congelado industrial a varios grados bajo cero. Su intención era que el vaho que salía de la boca de los actores, fuera real. Y así fue.

Cuenta la leyenda que el director buscaba formas de asustar al reparto y se dedicaba a pegar tiros inesperados para atemorizar al personal y que sus interpretaciones fueran más creíbles. Pero lo cierto es que según los propios actores y parte del equipo técnico, sucedieron cosas extrañas durante la filmación que los tuvo en vilo continuamente, con o sin ayuda de Friedkin.

Friedkin se comportó como un tirano durante el rodaje, haciendo, por ejemplo, que Regan golpeara varias veces a la actriz Ellen Burstyn con el fin de que le doliera realmente.

Según cuenta la propia Burstyn, durante aquel rodaje ocurrieron fenómenos que les hicieron pasar días horribles. A ellos no les parecía en absoluto divertido. Algunos técnicos sufrieron accidentes inexplicables, uno de los cuales estuvo a punto de ser mortal. Uno de los sets donde se rodaba se quemó inexplicablemente y tuvieron que retrasar el rodaje seis semanas. Hubo incluso rollos de película que se velaban misteriosamente sin causa aparente, fallecían personas allegadas de los componentes de la película y el equipo estaba cada vez más histérico. Se decía que alguien trataba de sabotear la película, e incluso se sugirió que era el mismo Demonio.

Friedkin, viendo el estado nervioso de su equipo, llegó a llamar a un reverendo llamado O’Malley para que diera su bendición a todos los participantes de la película cada día antes de empezar el rodaje.

Además de estos sucesos que pusieron de los nervios al equipo durante el rodaje, cuando se estrenó la película hubo más casos que crearon la leyenda negra de “El exorcista”... Se creyó que estaba maldita.

Al estrenarse, se cuenta que ponían unidades móviles UVI en las puertas de los cines porque había quien no resistía el terror, algunas personas sufrían terribles ataques de nervios, e incluso se cuenta que una mujer sufrió un aborto.

La actriz Jack McGowran, que interpretaba el personaje de Burke Dennings, falleció días después de que se filmara su muerte en la película.

Tras la premiére de la versión teatral de “El exorcista” en el Theatre Comedy de Londres, la actriz que interpretaba el papel protagonista, Mary Ure, fallecía en extrañas circunstancias en su habitación.
 


Escrito por fabla @ 9:48
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